Nocturna a Ezkaba.
Visto que el frío no quiere llegar todavía y la primera nieve se está derritiendo en el Pirineo, seguimos con las dos ruedas, en este caso una noctura al monte Ezkaba. Los descensos nocturnos tienen un encanto especial, subir con el atardecer, ver desde arriba ponerse el sol, el silencio, la sensación de que los árboles pasan demasiado rápido y demasiado cerca...


Kurt, "caballito al anochecer"





vaya par de modelos


No queda nada...





Hacia Arre.


La citi


Kurt sendereando


Este soy yo en la losa-wallride. Foto: Kurt.


Kurt, ave nocturna


El puente que nos conduce de nuevo a la contaminación lumínica y acústica.